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Gracias a su experiencia, calidad de servicio, tecnología, cubrimiento e infraestructura, la Organización Sanitas Internacional ha desarrollado el Plan Odontológico Colsanitas Perú: un producto que se preocupa por el mantenimiento de tu salud oral y que cuenta con profesionales afiliados de alto nivel. El Plan Odontológico Colsanitas Perú te ofrece las siguientes coberturas:
Adicionalmente el Plan Odontológico Colsanitas Perú cuenta con las siguientes ventajas:
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Para acceder a los servicios del PLAN ODONTÓLOGICO COLSANITAS debes pagar una Unidad Única de Pago (UUP) cada vez que asistas a una consulta odontológica, una atención de urgencia odontológica, una orden de exámenes de radiología oral o una orden de ayudas diagnósticas. 1. Consulta Odontológica Cuando requieras de una consulta odontológica, procederás de la siguiente manera:
2. Exámenes Radiográficos y Ayudas Diagnósticas Cuando un profesional o clínica afiliada al Plan Odontológico Colsanitas Perú te ordene algún examen de radiología oral o ayuda diagnóstica, haz lo siguiente:
3. Urgencias Odontológicas Para atención de urgencias originadas por trauma, infección o dolor, consulta en el cuadro odontológico de esta página la especialidad URGENCIAS ODONTOLÓGICAS donde encontrarás las instituciones a donde puedes acudir. En la consulta, presenta tu carné de afiliación, tu DNI y el pago de la UUP. En el Plan Odontológico Colsanitas Perú la urgencia odontológica se clasifica según su causa:
El tratamiento que requieras posterior a la urgencia odontológica, debes programarlo con tu odontólogo afiliado al Plan Odontológico Colsanitas Perú. En caso de requerir atención prioritaria por pérdida y/o desalojo de curaciones, comunícate con tu odontólogo afiliado o con FONOSANITAS en Lima al 219 1919 y desde Provincias al 0801 10500. |
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Contratos individuales y colectivos con menos de 20 usuarios: Contratos colectivos con 20 o más usuarios: |
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Cuando tengas la orden del médico o institución adscrita a Colsanitas Perú en la cual indica hospitalización o cirugías, procede así:
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Aquí encontrarás algunos términos odontológicos que te premitrán resolver posibles dudas. Haz clic sobre la letra que desees consultar:
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Reglamento de Atención de Reclamos de Usuarios Colsanitas Perú Colsanitas Perú, a través del área de Defensoría del Usuario, recepciona las comunicaciones presentadas por los usuarios de nuestros servicios, las cuales pueden ser reclamos, sugerencias, dudas, reconocimientos o felicitaciones, para que sean atendidas oportunamente por las áreas involucradas, realizando el seguimiento y control de la calidad de las respuestas emitidas. Todas tus comunicaciones nos permiten mejorar nuestro servicio. Marco Legal El presente reglamento se basa en la Resolución 024 – 2003-CD y Resolución 016 – 2007 – SEPS/CD que actualiza los artículos 1º, 12º, 14º, 20º, 22º y 24º de la Resolución 024 – 2003 – SEPS/CD, en la cual se establece la adecuada atención al usuario y el trámite oportuno de los reclamos relacionados con la calidad en la prestación de los servicios de salud. Definiciones La normatividad establece las siguientes definiciones:
Vías para manifestar un reclamo Puedes darnos a conocer tus inconformidades a través de las siguientes vías de comunicación:
Tiempos para manifestar un reclamo Nuestros usuarios pueden presentar su reclamo a Colsanitas Perú dentro de los sesenta (60) días calendario de ocurrido o conocido el hecho que origina el reclamo. Vencido dicho plazo, la presentación del reclamo se debe efectuar directamente al Centro de Conciliación y Arbitraje de la SUNASA en forma escrita o a través de su página Web. www.seps.gob.pe Contenido del Reclamo Al momento de presentar tu reclamo, nuestros asesores de atención (personal o telefónica) te orientarán con respecto a la información requerida, igualmente el formato de reclamos disponible en los puntos de atención solicita dicha información. Si decides presentar tu reclamo ten en cuenta informarnos:
Tiempos de respuesta para el reclamo De acuerdo con la normatividad vigente y a la causa de tu reclamo, éste será clasificado en: 1. Reclamos de solución inmediata: están definidos por la Ley e igualmente se incluyen todos aquellos supuestos cuya urgencia requiere una atención inmediata |
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En los lugares donde Colsanitas Perú no tenga contratado el servicio de urgencias odontológicas con una clínica o profesional afiliado el usuario cancelará la cuenta y luego Colsanitas Perú efectuará el respectivo reembolso. Estos reembolsos están sujetos a las siguientes condiciones: solamente en casos de urgencia odontológica y si el usuario se hallare en cualquier zona del país, que no sea su domicilio y en donde el Plan Odontológico Colsanitas Perú no tenga sede afiliada, ni contratada la prestación de servicios con clínicas afiliadas, el usuario podrá tomar este servicio con odontólogos o entidades no vinculadas a Colsanitas Perú cancelando su valor y presentando a Colsanitas Perú la solicitud de reembolso, el cual se hará si cumple los siguientes requisitos:
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1. ¿Dónde encuentro la información de los especialistas? Esta información se encuentra en la Guía del Usuario o en la sección Colsanitas - Plan Odontológico del “Cuadro Médico” de esta página. 2. ¿Cuáles son las tarifas, es decir, el costo mensual? Las tarifas se fijan de acuerdo a la edad y al número de usuarios. |
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Puedes hacer uso de los servicios desde el primer día de vigencia del Plan Odontológico Colsanitas Perú. 4. ¿Se puede afiliar un solo usuario o es necesario afiliar a todo el grupo familiar? Sí se puede afiliar un solo usuario. 5. ¿Cómo me afilio? Para afiliarte puedes dirigirte a una oficina de Colsanitas, comunícate con tu asesor comercial o llama a Fonosanitas al 2191900 en Lima. 6. ¿Aplican preexistencias? No aplican preexistencias odontológicas. 7. ¿Se deben hacer copagos para acceder a los servicios? Se debe pagar una Unidad Única de Pago al prestador (UUP) equivalente a S/. 25 para el año 2011 en cada cita odontológica, exámenes de radiología oral o ayudas diagnósticas. 8. Cuando la persona va a iniciar tratamiento de ortodoncia y necesita hacer modelos y diferentes estudios, ¿estos los cubre el plan? Las ayudas diagnósticas para iniciar un tratamiento están cubiertas por el Plan Odontológico, siempre y cuando sean solicitadas por un odontólogo o clínica afiliada. 9. Si estoy afiliado al Plan Integral de Salud de Colsanitas Perú EPS, ¿puedo afiliarme al Plan Odontológico Colsanitas Perú? Sí, cualquier persona puede afiliarse al Plan Odontológico Colsanitas Perú, porque es un producto independiente, el único requisito es que debes estar afiliado al cubrimiento del Plan Esencial de Aseguramiento en Salud (PEAS). 10. Si estoy afiliado al Plan Integral de Salud de Colsanitas Perú EPS, ¿tengo descuento en el Plan Odontológico? Sí, tienes un descuento del 20 % en la tarifa mensual del Plan Odontológico Colsanitas Perú mientras estés simultáneamente afiliado al Plan Integral de Salud de Colsanitas Perú EPS. |
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Por Guillermo Rubio Anatomía de los molares Si pasado el tiempo de erupción de los terceros molares, éstos no aparecen en la boca se denominan "impactados", mucho se ha especulado sobre las causas de tener éstos dientes impactados. Para realizar un adecuado diagnóstico es indispensable, además de una completa historia clínica, radiografías individuales (periapicales) y una panorámica. Con base en esto se emite un plan de tratamiento que puede incluir:
Entre los problemas más comunes que causan los terceros molares están: Pericoronitis. (Inflamación) Como en la boca abundan las bacterias que generalmente no pasan la barrera que forma la encía, la simple eliminación de la encía inflamada o limpieza de la zona mejora la sintomatología. Dolor o molestia. Causado generalmente por caries de aparición muy rápida o tan pronto erupcionan estos dientes. Una excelente higiene o la eliminación de las caries resuelven el problema. Apiñamiento. En este punto es donde más se especula acerca de si los terceros molares causan o no apiñamiento. A la luz de la evidencia científica, no se ha podido establecer que los terceros molares sean causa directa de apiñamiento, esto se puede presentar debido a una conjugación de factores como: crecimiento residual, fuerza de la oclusión, anatomía de los maxilares, etc... Existen sin duda problemas causados por los terceros molares, que definitivamente obligan a su remoción o extracción. Entre éstos están: los quistes, las presiones sobre raíces de dientes vecinos, y la presión en el nervio dentario inferior. Por lo tanto, una conducta saludable a seguir, es no apresurarse a la extracción de las cordales, pues su aparición puede demorarse hasta los 30 ó 40 años. Es importante antes de tomar alguna determinación consultar al odontólogo, y él decidirá que conducta se debe seguir. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¿Matar el nervio? Por Ketty Bernat de Yepes odontóloga endodoncista La endodoncia es un tratamiento dental que consiste en eliminar del interior del diente los tejidos blandos dañados, limpiando primero los conductos de la raíz –donde se encuentra localizada la pulpa dentaria–. Esta es un tejido nervioso y vascular que se encuentra encerrado al interior de una pared dura: el conducto mismo. El común de la gente se refiere a la pulpa dentaria como al ‘nervio’ y en efecto se trata de un órgano sensitivo, parte del sistema de alerta de su organismo, cuyas funciones primordiales son la formación y la defensa del diente. La pulpa debe advertir de cualquier proceso patológico generando dolor, y sin embargo, en muchos casos sufre inflamaciones irreversibles que no se detectan, llegando a veces a la necrosis —es decir, a la muerte del tejido –. En algunos casos, la lesión se extiende a los tejidos de soporte del diente y al propio hueso maxilar, con lo cual hay riesgo de que la pieza se pierda. Cada pieza dentaria posee una o más raíces y en algunos casos cada raíz puede tener dos o más conductos. Mediante la endodoncia estos conductos se limpian para ser luego rellenados con una sustancia que evita la permanencia y el desarrollo de gérmenes dentro del diente. En tanto se elimina la pulpa, la pieza se torna quebradiza y frágil, así que una vez terminada la endodoncia, el diente debe ser restaurado para que pueda seguir cumpliendo sin riesgos su función de masticación. El objetivo del tratamiento es mantener al dienteen el arco oral sin recurrir a la extracción, manteniendo o restableciendo la salud de los tejidos que lo soportan. El procedimiento se lleva a cabo en los casos en que la caries se hace muy profunda y causa mucho dolor, o cuando se presenta algún trauma que ocasiona fracturas grandes de la corona o las raíces. También puede recurrirse a la endodoncia cuando se produce un absceso; todo depende de la valoración del caso. En general, la abrasión, la atrición y la erosión que alteran la continuidad del esmalte y la dentina, así como los tratamientos restauradores, pueden dañar a la pulpa al dejarla expuesta a las bacterias causantes de la inflamación. Cuando un diente no duele a pesar de tener caries, el ‘nervio’ no se ha visto afectado. En estos casos basta con eliminar la parte dañada y sustituirla por un material de restauración, es decir, ponerle una calza. Si por el contrario se presenta dolor, es posible que se haga necesario recurrir al tratamiento de endodoncia antes de ponerla. Cabe aclarar que un diente al cual se le ha extraído el nervio puede volver a sufrir de caries si no se mantiene una higiene adecuada. En este caso sencillamente no se sentirá dolor, pero el daño al diente seguirá produciéndose. Es por eso que las revisiones periódicas son de vital importancia para el diagnóstico. El tratamiento endodóntico convencional tiene un índice general de éxito que oscila entre el 65 y el 95 %, lo cual depende de factores como la edad del paciente o la forma de las raíces, y obviamente, de la calidad del tratamiento y la posterior restauración del diente. En caso de fracasar, el procedimiento puede repetirse: los conductos son obturados de nuevo mediante técnicas especiales y el diente recupera su funcionalidad. En algunos pacientes, y siempre con el objetivo de preservar la pieza hasta último momento, se hacenecesaria una cirugía. Sin embargo, en ciertos casos el odontólogo puede verse obligado a extraer la pieza dentaria. Ahora bien, la endodoncia no es una tortura china: en la mayoría de los casos puede realizarse en una sola sesión, y aunque causa un dolor que puede requerir de la aplicación de un analgésico, la cosa no es, por lo general, demasiado grave. Así que no sufra antes de tiempo: eso sí, nada es mejor que cuidar sus dientes y tener confianza en su odontólogo. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Con la asesoría médica y científica del Dr. Armando SanMiguel Cadena Odontólogo Ortodoncista Deportes tales como el ciclismo, el patinaje, el monopatín y el motociclismo entre otros, al igual que los accidentes automovilísticos y las riñas callejeras, son factores de riesgo para este tipo de accidentes. En la mayoría de los casos, con una oportuna y apropiada acción de emergencia, un diente que se ha salido completamente del alvéolo óseo, puede reimplantarse con éxito. Por todo lo anterior, es importante estar preparados y saber qué hacer si esto le sucede a usted o a alguien cercano. La clave es actuar rápidamente, con calma y siguiendo estos sencillos pasos:
Recuerde visitar al odontólogo lo más pronto que pueda, ojalá antes de una hora. Es posible salvar un diente si éste ha estado por fuera de la boca una hora o más, pero lógicamente en la medida que aumenta el tiempo, disminuyen las posibilidades de obtener un resultado deseable. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Un problema cada día más frecuente, y común en los primeros años de edad, es la presencia de manchas de diversos colores en la superficie de los dientes. No todas estas manchas son iguales, y esto se debe a que los cambios de color tienen diferentes características, y por lo tanto la manera de tratarlas dependerá de ellas. Algunas veces las manchas son ocasionadas durante la formación de los dientes. La causa más común de esta anormalidad es un episodio en el que, durante la formación del diente y, más específicamente del esmalte dental, el proceso de calcificación y mineralización se altera; el cambio de color obedece, entonces, a la ausencia o disminución de algunos minerales fundamentales para el correcto desarrollo del germen dental. Esta alteración es conocida como hipomineralización del esmalte, y suele ser producida por varios factores, entre los que encontramos: fiebres altas asociadas con las enfermedades eruptivas de la niñez, desnutrición o subnutrición, historia de infecciones de origen dental, golpes o traumas en la dentición temporal, exposición excesiva a la radiación, y uso de tetraciclina, (el único antibiótico que afecta el normal desarrollo de los dientes) e intoxicación crónica por flúor entre otras. La duración del periodo carencial determinará la extensión del daño, entre más tiempo dure la deficiencia de nutrientes en el diente en formación, mayor tamaño tendrá la mancha. El color varía en cada caso y puede ser blanco, amarillo o café. Entre las manchas que aparecen después de la erupción de los dientes, las más comunes son las causadas por algunos alimentos, por el tabaquismo, la caries o el consumo de suplementos de hierro. Todos estos cambios de color tienen un origen externo al diente, en otras palabras, las causas de las alteraciones se encuentran en los componentes del medio bucal. El tratamiento de este tipo de manchas, salvo en la caries, es sencillo, pues está encaminado a retirar el factor causante y a remover la mancha con un procedimiento mecánico. En el caso de la caries, cuando ésta se encuentra en un estado incipiente aparece como una mancha blanca; se puede tratar mediante la aplicación de flúor, buscando, de esa manera, que el diente se remineralice. A veces resulta difícil establecer el origen de una mancha, volvamos a decirlo, una pequeña mancha blanca puede ser el inicio de una caries. La mejor manera de determinar el origen de algún cambio de color en los dientes, es asistir periódicamente al odontólogo, así se evita el riesgo de descuidar una posible caries, que tratada correctamente nos ahorrará la posterior restauración. El manejo de las manchas originadas en el desarrollo de los dientes, es completamente diferente; abordaremos su tratamiento en un próximo artículo. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Con la asesoría de la Doctora Tatiana Yepes Bernat, odontóloga Adscrita a Colsanitas. Los dientes también se gastan. Su deterioro es muy pausado y sólo comienza a notarse con el paso del tiempo, cuando ya es imposible hacer que se vean como antes. El desgaste dental es irreversible, los pacientes pierden definitivamente el esmalte de los dientes, y muchas veces presentan desgaste de gran parte de la estructura dental. Abrasión Los dientes pueden desgastarse por abrasión, en otras palabras por el continuo roce de los dientes con cuerpos extraños a la boca. Es el caso de la gente que mastica constantemente esferos, ganchos, alfileres, las patas de las gafas o cualquier otro elemento. La continua fricción va destruyendo el esmalte de los dientes, es decir, la capa exterior que los hace lucir brillantes. En ocasiones se forman pequeñas fracturas, justo en el lugar donde se acomoda el objeto. Los aficionados a la limpieza oral agresiva en casa, con sustancias abrasivas, son otras víctimas certeras del desgaste dental. En otras palabras, no hay que ser tan limpios. Basta lavarse los dientes correctamente tres veces al día, sin utilizar bicarbonato de sodio ni piedra pómez triturada y a cambio de eso, visitar cada seis meses al odontólogo para practicarse una limpieza profesional. Las técnicas de cepillado agresivas, el uso inadecuado de dentífricos abrasivos, o lavarse los dientes por manía, son hábitos que causan desgaste en el cuello de los dientes. Erosión La erosión también es causa de desgaste dental; se trata de la destrucción de las capas externas del diente pero debido a sustancias químicas no bacterianas. Tales sustancias químicas no bacterianas. Tales sustancias pueden ser externas- algunos alimentos, o internas, ciertas enfermedades. El desgaste por erosión suele manifestarse en las caras internas de los dientes, y es frecuente en pacientes con problemas gástricos como la regurgitación, o sea cuando el ácido gástrico regresa a la boca, o en pacientes que se autoinducen el vómito. La alimentación, el ambiente de trabajo y hasta la profesión, son factores que llevan al desgaste dental por erosión. Una dieta demasiado cargada en frutas cítricas puede deteriorar los dientes: para quienes disfrutan de comer limón es recomendable enjuagarse la boca inmediatamente. La manipulación de sustancias químicas en laboratorios también pone en peligro la salud oral; biólogos, químicos y personas que fabrican baterías, no deben abusar del uso de pipetas. De acuerdo al origen del desgaste dental, el tratamiento puede esta a cargo de un odontólogo especializado en rehabilitación oral, un médico o un psicólogo. Sin embargo, el mejor método para prevenirlo es implementar una técnica correcta de cepillado, evitar las "manías", controlar la dieta y las enfermedades gástricas. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Los niños crean diversos hábitos orales que perjudican el desarrollo de sus maxilares, de su boca y de su cara. Nos Ocuparemos del vicio de chupar dedo, llamado también succión del pulgar. Realmente, este hábito se origina en muchos bebés, desde el nacimiento, y se extiende hasta los dos o tres años. Después de esta edad se considera un hábito perjudicial que debe corregirse. Si no puede extenderse por años y subsistir en la edad adulta. Obviamente esto es causa de traumatismo pues la persona se avergüenza de tal vicio, que no puede evitar. Este hábito no sólo afecta el carácter, sino también el desarrollo y forma de los maxilares. Esto sucede porque el dedo pulgar, o cualquier otro dedo, se apoya sobre los dientes fuertemente, a la vez que suceden contracciones de los músculos de la mejilla y de los labios. Los efectos nocivos dependen de varias circunstancias; de la forma y posición del dedo, de la intensidad de la fuerza, de la frecuencia con que se hace, del estado de calcificación. Por estos motivos, hay niños que chupan dedo y no se les afecta la dentadura ni la apariencia de la cara, en cambio otros que lo hacen sólo para dormir pueden ser notoriamente afectados. Muchas veces el chupar dedo viene acompañado del manipuleo de una cobija, o del cabello o de partes del cuerpo. Por todo esto, el hábito debe controlarse a tiempo y consultar a un médico y a un odontólogo u ortodoncista. Todo hábito que pase del tercer año debe ser tratado con profesionalismo, sin recurrir a sustancias picantes, sin regaños ni castigos. Lo importante es concientizar y explicar al niño, si ya lo entiende, lo perjudicial que es para él ese hábito. Hay varias formas de tratar el hábito en niños de más de cinco años, cuando ya se han ensayado rejillas, pijamas cerradas, manoplas, etc... El método consiste en hablar a solas con el niño, y el ideal es que lo haga un ortodoncista o un profesional con autoridad, más bien que los papás; en esta conversación se le pregunta si sabe que el chupar dedo daña los huesos y deforma la cara. Se le pide respuesta. El ideal es mostrarle fotos de caras afectadas o de personas con dientes protuberantes. El segundo paso es preguntarle: ¿Tú quieres tu cara bonita, normal, o quieres que se deforme? El niño responde que quiere una buena cara. Se le repite la pregunta en otra forma. En tercer lugar se le propone un plan y un propósito de interrumpir desde ese mismo día. Se le dice que es fácil, que no lo necesita y que ya entendió, pues él no sabia lo grave del asunto. En tales circunstancias se le sugiere conseguir una carretica de esparadrapo para colocar en el dedo y acordarse, si lo hace dormido que ese esparadrapo es la señal convenida. El último paso es decirle: " Todo esto es entre tú y yo, no hay necesidad de contárselo a nadie, ni a tus papás. Es un convenio privado entre tú y yo. Verás lo fácil que te resulta. Este método ha logrado suspender el hábito en personas que habían intentado muchos otros tratamientos o modos aún traumáticos. De esta manera el paciente no es sometido a angustias ni ansiedades. Otros hábitos que demandan pronta atención son el empuje de los dientes con la lengua. Chupar y morder los labios; Comer uñas y morder los dedos, apretar los dientes y maxilares. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Con la asesoría del doctor Julio Ayala, odontólogo Adscrito a Colsanitas Ardor en la lengua o en la mucosa, dolor y sensibilidad en las raíces dentarias; son algunos de los síntomas que narran los adultos mayores. No son simples cosas de la edad, en realidad estos malestares desequilibran la salud y el bienestar de quienes los padecen. La odontología geriátrica se constituye en un área de gran interés en los programas de salud de la tercera edad. La consulta donde el odontólogo, en especial donde el odontólogo geriatra, permitirá que el paciente y su familia conozcan las condiciones propias de cada caso y reciban las recomendaciones y sugerencias para comprender y tolerar las dolencias del adulto mayor. En la consulta, por ejemplo, se habla de los hábitos y cuidados con los que se pueden recuperar las condiciones orales normales, de tal manera que el paciente puede disfrutar la toma de alimentos y tener una adecuada digestión hasta edades avanzadas. Se hace énfasis en las condiciones especiales que tiene la alimentación del adulto mayor. Una de las afecciones más comunes, e incómodas, es la sequedad de la boca: en la edad adulta se disminuye la secreción salivar ocasionando dificultad al deglutir, cambios en la sensibilidad de la mucosa, infecciones, caries dental y ulceraciones. Aunque son muchas las causas de esta sequedad en la boca, una muy frecuente es el uso de medicamentos como los antidepresivos, los anti histamínicos y los corticoides. Así las cosas, el trabajo conjunto de odontólogos y médicos resulta necesario para identificar y manejar los síntomas del paciente. En la edad adulta se disminuye la secreción salivar ocasionando dificultad al deglutir, cambios en la sensibilidad de la mucosa, infecciones, caries y ulceraciones. La higiene oral En muchas ocasiones la cavidad oral se torna difícil de limpiar, y no sólo es una cuestión de voluntad, efectivamente para un adulto mayor con limitaciones físicas el manejo del cepillo de dientes es toda una tarea. Es entonces cuando aparecen las incómodas aftas, que limitan la toma de alimentos, afectando de manera importante el proceso nutricional; a esto agreguemos la lentitud en la cicatrización de las lesiones, consecuencia de avitaminosis, diabetes u otros factores que retrasan la recuperación de las mucosas. Es necesario que quienes están al cuidado de personas con afecciones limitantes, en especial cuando se encuentra comprometida la motricidad fina, sepan que estos pacientes también pueden mantener unas condiciones aceptables de salud oral, mediante un tratamiento preventivo de consultas periódicas que intercepten oportunamente las lesiones de los dientes o encías. En la consulta también obtendrían información sobre elementos especiales de higiene. Las prótesis En Colombia, quienes hoy tienen más de 60 años vivieron su juventud en los años 40, época en la cual la odontología era radicalmente mutilante. Por eso es común, entre los padres mayores y los abuelitos, la presencia de prótesis dentales totales o parciales cuyo cuidado y mantenimiento no siempre es el mejor. Por lo general el reemplazo de estas prótesis tampoco es oportuno, causando lesiones irreversibles en las encías o en los huesos maxilares que las soportan. Además, la sequedad en la boca limita el uso de la prótesis dental, provocando gestos y ruidos que a veces resultan incómodos para la familia del paciente, que desconoce que tales movimientos estimulan las glándulas salivales. Tal vez una tradición de adultos soportando la incomodidad nos hace creer que son problemas, insolucionables, de la edad. Pero una comunicación clara y tierna con nuestros ancianos permitirá que ellos expresen sus síntomas y estén dispuestos a asistir al odontólogo con la regularidad necesaria. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Por: Oscar Rodríguez La senectud comienza entre los setenta y ochenta años, edad a partir de la cual se ven reducidas funciones como la conducción nerviosa, el flujo sanguíneo renal, el volumen cardíaco, el metabolismo y la capacidad respiratoria; además se presentan alteraciones estructurales en las células, disminución en la rapidez y fuerza de las reacciones neuromusculares, modificación en la elasticidad de los tejidos, alteraciones esqueléticas, con lo cual aumenta la incidencia de enfermedades crónicas. En los tejidos bucales se presentan manifestaciones de estos cambios generales con síntomas como pérdida de los dientes debido al acortamiento de sus raíces o a la degeneración del hueso que los sostiene. Otras alteraciones se manifiestan, en la forma de las coronas, debido al desgaste normal, pérdida de la elasticidad de las mucosas por disminución de las secreciones que humidifican, lo que predispone estas estructuras blandas a ulceraciones traumáticas que tienden a agravarse con los aparatos protésicos ( puentes y dentaduras postizas). En personas que han perdido sus dientes, así sea en forma parcial, se producen cambios de los rasgos faciales por reducción de la tonicidad muscular. También por disminución de la altura vertical de la cara se acentúa el envejecimiento y se crean problemas de la pronunciación de las palabras, de la comunicación y trastornos de la personalidad. Se debe pensar positivamente y aceptarlos cuando definitivamente se presenta, aportando una gran cuota de comprensión y cariño a quien las padece. El tratamiento o prevención de la gran mayoría de estos efectos seniles debe empezar desde muy temprano, estableciendo medidas que busquen retardar al máximo su aparición. El odontólogo debe establecer un diagnóstico y plan de prevención o tratamiento basado en una historia clínica cuidadosa, procurando hacer de los procedimientos clínicos situacionales agradables con mucha prudencia en los diagnósticos y al dar los resultados. Con relación a la dieta se indica no consumir condimentos fuertes, ni líquidos que puedan erosionar la mucosa. Restringir bebidas con alto porcentaje de alcohol. Cualquier herida o úlcera en la boca debe ser observada, y si persiste consultar al médico u odontólogo. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Con la consultoría médica y científica de la Dra Ketty Bernat de Yepes. Todas las áreas de la medicina tienen hoy día como prioridad la prevención de las enfermedades; por ejemplo las vacunas. La filosofía de la odontología preventiva consiste en considerar al paciente como un todo; mantenerlo sano; prevenir el avance de las lesiones ya existentes lo antes posible, y educarlo para obtener toda su colaboración. Como dice Simón Katz: "para que un programa preventivo tenga éxito, éste debe ser aceptado y practicado por el paciente. El éxito no está asegurado por el mero conocimiento teórico del paciente acerca de su salud bucal, sino por la adquisición y la práctica sostenida de hábitos que lo lleven a mejorar y a mantener una buena salud oral". La odontología preventiva debe aplicarse a todos los pacientes, tanto a los que tienen problemas como a quienes no tienen problema alguno. La necesidad de prevenir las enfermedades bucales es universal. La caries dental y la enfermedad periodontal, son los estados patológicos más prevalentes, que afectan al 90% de la población; por eso, los programas de prevención van con frecuencia dirigidos a evitar estas patologías; pero no podemos olvidar otras alteraciones, tal vez menos frecuentes aunque de mayor gravedad, como el cáncer oral y los problemas por maloclusiones o por hábitos que repercuten en todo el sistema cráneo-maxilo-facial. Gran parte del sufrimiento, la desfiguración, la discapacidad y aún la muerte (como en el caso del cáncer), producidas por enfermedades orales, podrían evitarse si se previnieran a tiempo. ¿Porqué se dedica tanto esfuerzo al tratamiento de las consecuencias y tan poco al de las causas de la enfermedad bucal? Tradicionalmente, la odontología ha sido de filosofía restauradora. Si enfocamos la práctica de odontología desde un punto de vista predominantemente preventivo, el momento ideal para acudir a un consultorio será cuando estemos sanos, para que el odontólogo haga todo lo posible por conservarnos así, a través del tiempo. Y si ya hubiere alguna enfermedad, el propósito será equilibrar y evitar que avancen los problemas. Muchos ignoran que el odontólogo puede prevenir o reducir la enfermedad oral; otros no reconocen los servicios no tangibles como trabajo profesional de alto valor. Sólo cuando el público esté educado para apreciar el servicio que le proporciona la odontología, sabrá valorar la importancia que tiene como parte integral de su salud. La odontología preventiva, en acción, no es una técnica: simplemente, es una filosofía de práctica. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Informe del Departamento Odontológico Colsanitas El gusto por el azúcar es innato en el ser humano. Se ha demostrado que el bebé recién nacido muestra preferencia por los alimentos dulces y este sabor ha sido relacionado con sentimientos de afecto y recompensa. De otra parte, se ha culpado al elevado consumo de azúcares, como el principal responsable de la aparición de las caries dentales. Con respecto a esta última afirmación, es importante hacer algunas aclaraciones. Existe una gran relación entre el consumo de azúcar y la presencia de caries. Sociedades "occidentales" como la colombiana, con altos consumos de azúcar, han mostrado un alto número de caries. Terreno abonado Sin embargo el problema de la caries no es tan simple como podría parecer. Para que se forme una lesión cariosa, se necesita que varios factores se conjuguen en un momento determinado:
Otro punto importante a tener en cuenta, es el de las características físicas del alimento azucarado; es mucho más nocivo para la salud oral, un alimento pegajoso que va a permanecer por un tiempo prolongado en la boca que un refresco o un jugo, así tengan cantidades similares de azúcar, por cuanto su permanencia en contacto con los dientes es mucho menor. Del mismo modo será menos prolongado el efecto cariogénico de un alimento que promueva la salivación, por ejemplo el chicle, que aquel que no la promueve. También encontramos diferencia en el momento del día en que son consumidos los azúcares, por cuanto al ingerir alimentos en hogares diferentes al de las comidas y en forma continua, permite que haya proliferación de bacterias ya que la cavidad oral se mantiene ácida por lapsos prolongados de tiempo. . Existe una gran relación entre el consumo de azúcar y la presencia de caries. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Dra. Amparo Villamil Odontóloga adscrita a Colsanitas Por estos días está de moda pensar que la belleza oral consiste en tener unos dientes de porcelana. Con ese fin, se han instaurado diversos tipos de tratamientos para el blanqueamiento de los dientes. No obstante, antes de someterse a cualquiera de ellos, hay que medir las consecuencias para evitar arrepentimientos. Estas técnicas no son para todo el mundo ni se pueden aplicar de manera indiscriminada, ya que aumentan la sensibilidad en la boca. Solamente en casos específicos es necesario como tal el tratamiento de blanqueamiento dental, dirigido y efectuado por el odontólogo. De todos modos, la belleza oral está dada más por la salud oral que por el color dental. Es por eso que evitar la caries y la placa dental son los objetivos que se deben conseguir para conservar una dentadura en perfectas condiciones. De hecho, la óptima salud oral se adquiere exclusivamente mediante el ataque de los principales agresores (la placa bacteriana y la gingivitis), y el buen cepillado de los dientes es la primera línea de defensa contra ellos. El éxito para lograr una sonrisa sana y, por supuesto, agradable radica en el cuidado diario y personal. El sinónimo de belleza oral no está dado por el color de los dientes, sino por el aspecto saludable tanto de los dientes, como de los tejidos blandos: encías, carrillos, lengua y labios. Esto se logra con el buen uso de los elementos creados para tal fin: cepillos, cremas, seda, enjuagues, acompañados de una alimentación balanceada y enriquecida en vitaminas A, B, C y E. Para nadie es un secreto que un mal cepillado permite que se acumulen los residuos alimenticios entre los dientes y alrededor de ellos para que se conviertan en placa bacteriana. Esto da lugar a la inflamación de las encías con sus consabidas consecuencias de sangrado, mal sabor, mal aliento, y, además, favorece la aparición de la caries dental. Aunque en apariencia sencilla, el cepillo de dientes está compuesto por diversas secciones perfectamente estudiadas: la cabeza, las fibras, el alcance, el mango y la textura. La cabeza puede tener forma triangular, rectangular o anatómica (más ancha en el centro), y no debe ser muy grande para que tenga acceso a todos los dientes y se pueda maniobrar. En el mercado existe una amplia gama de estos elementos para los diferentes tipos de dientes y encías. Así, por ejemplo, hay cepillos para niños, adultos, para personas con arcos amplios o estrechos, para dientes y encías sensibles y para pacientes con tratamientos de ortodoncia. Todos ellos con características de beneficio para el paciente, bien sea con cabezas y mangos cómodos, acordes a la necesidad, y con cerdas suaves y firmes. Las fibras varían en una cantidad que oscila entre las mil y algo más del doble, y están cortadas de distintas formas, cuidando que los extremos no lastimen ni rayen el esmalte ni las encías, lo que previene el sangrado de las mismas. El mango tiene que ser cómodo (ni grueso ni estrecho) y no muy largo para que se adapte perfectamente a la mano. La vida útil de este “insignificante” instrumento destinado a la higiene bucal depende del estado de sus fibras. Un buen cepillo se compone de tres o cuatro filas de cerdas. Así mismo, existen tres grados de flexibilidad y dureza a la hora de elegir un cepillo. Puede ser suave, medio y duro. La diferencia entre ellos consiste en que los duros tienen menos fibras y más gruesas, y los más suaves, más fibras finas y delgadas, aunque ya se consiguen otros que median entre uno y otro punto de la escala que los caracteriza. Lo que es más, ahora también hay cepillos eléctricos, que no sólo cumplen la tarea de retirar la placa bacteriana, sino que indican el tiempo de cepillado y promueven un masaje en las encías. El cepillo dental también debe tener un correcto uso en cuanto a tiempo y lugar. La duración media de un cepillo es aproximadamente de tres meses. Pero para saber cuanto debe ser reemplazado, basta con observar que las fibras estén deformadas o excesivamente blandas. Como complemento al servicio del cepillo, están las cremas dentales, que tienen entre sus principales componentes los antimicrobianos, remineralizadores, agentes limpiadores y desmanchadores e ingredientes para dientes sensibles, con sabores y colores atractivos para el uso de ellas. Otro de los elementos que no pueden faltar cuando se habla de sonrisas perfectas es la seda dental. Existen planas, cilíndricas, con cera o sin ella, para los diferentes gustos y necesidades del paciente. Por último, están los enjuagues bucales, antisépticos que ayudan a combatir la colonización de las bacterias, causantes de la enfermedad dental y gingival. Algunos de estos enjuagues vienen enriquecidos con flúor, uno de los principales aliados para el control de la caries dental y formador de sonrisas resplandecientes. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Por Leonel estrada, Odontólogo Ortodoncista Uno de los efectos más estorbosos en las personas, es la llamada halitosis o mal aliento. Y lo grave es que muchos ignoran que su aliento ahuyenta. Esto sucede porque un autocontrol es difícil. En general, sólo se toma conciencia de la halitosis cuando un familiar de confianza, un médico o un odontólogo hace caer en la cuenta de que existe tal deterioro en el olor de la respiración. Por causa de este defecto, la gente empieza a evadir el trato y la conversación con quien lo sufre, o se retira a distancia para no tener que soportar a su interlocutor. También, quien sabe que tiene mal aliento se vuelve tímido y temeroso de hablar de frente a otra persona. La halitosis es un gran problema entre los novios, entre esposo y esposa, hijos y padres. Un sacerdote o un odontólogo, un profesional con mal aliento ahuyenta en vez de atraer. Causas Hay la creencia de que el mal aliento es causado por la mala digestión, pero no es exacto. Lo que sí está claro, es que algunas enfermedades pueden originarlo. Por ejemplo la diabetes es estado avanzado, la uremia, la insuficiencia hepática, la bronco ectasia pulmonar y ciertos estados gripales, la rinitis, la amigdalitis son causas determinantes. Pero hay motivos más simples y directos del mal aliento, por ejemplo, el comer ajos, cebollas, condimentos fuertes, anchoas, sardinas , que se absorben por el tracto gastro intestinal y luego se eliminan lentamente por los pulmones. El ingerir bebidas alcohólicas también determina una halitosis característica, muy típica. Además en los fumadores, la nicotina del cigarrillo tiene el efecto de dañar el aliento. Muchas veces estos olores fuertes de la boca no son controlables con el cepillado, ni aún con enjuagues orales. Exigen un tratamiento concreto, que corrija ante todo las alteraciones de la flora bucal. ¿Cómo Curarla? Puesto que en cada persona el mal aliento tiene causas diferentes, es aconsejable consultar pronto al odontólogo o al médico para que determine si la causa o causas son simplemente locales o generales. A veces éstas actúan unidas y agravan la situación. Lo primero que se debe corregir son las caries avanzadas de los dientes y molares, así como los abscesos, si existen Luego, el odontólogo debe remover todo el tártaro o cálculos que haya en la dentadura. Este tártaro inflama las encías, produce gingivitis y hasta puede dar origen a una piorrea y a otras enfermedades conocidas como periodontales. Precisamente en la piorrea hay generación de pus y siempre mal olor y mal sabor en la boca. En otro aspecto, la persona debe informar a quien le consulta, si ha estado tomando algún medicamento. Ciertas drogas, como el dilantin sódico, usado como anticonvulsivo, producen crecimientos crónicos de las encías. Diferente del problema de la halitosis es el meteorismo o expulsión de gases por la boca. Estos gases son molestos pero no siempre van acompañados de mal olor. Los eructos y flatulencias que traen mal olor o sabor, son de fácil control con antiflatulantes y con carbón activado. A menúdo, el tragar saliva en estados de ansiedad y el tragar aire(aerofagia), son las causas más comunes de la expulsión de estos gases. Finalmente debe quedar claro que la primera medida preventiva y curativa del mal aliento es el correcto aseo de los dientes y encías.. Los restos de alimentos que se quedan de un día para otro en la boca se descomponen y fermentan hasta producir fetidez. Este síntoma es frecuente en quienes siguen una dieta para úlcera gástrica a base de leche y crema. De ahí que debamos cepillarnos diariamente y siempre después de las comidas, con crema dental y usando como complemento la seda dental, para retirar detritos alimenticios que no alcanza a eliminar el cepillado. Siempre, en caso de halitosis frecuente, debe consultarse al médico y al odontólogo. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Por Dr. Eduardo Manrique Gutiérrez y el Dr. Luis Enrique Bernal Hoy en día la comunidad científica internacional reconoce que los dentífricos juegan un papel mucho más importante. Sin desconocer sus cualidades como refrescante bucal y detergente, hoy por hoy la importancia de las cremas dentales radica básicamente en su efecto anticaries y el control de la placa bacteriana y el cálculo dental. Hasta la primera mitad de este siglo, los ingredientes que se adicionaban a las cremas dentales se hacían para coadyuvar al proceso mecánico del cepillado facilitando la remoción de los restos alimenticios y mantener el buen aliento. A partir de 1945, cuando comienza a reconocerse el valor terapéutico del flúor, el desarrollo de nuevos dentífricos se enfoca hacia la prevención de la caries mediante la adición de este elemento a las fórmulas originales de las pastas dentales, hasta llegar a encontrar dos tipos de combinaciones que son las más utilizadas por los fabricantes en la actualidad: el flúor de sodio y el MFP o monofluorofosfato de sodio. En términos generales estos dos tipos de fluoruros son eficaces en la prevención y recuperación de superficies dentales afectadas por descalcificación, etapa inicial de las caries. ¿CÓMO ACTÚA EL FLUOR DE LOS DENTRÍFICOS? Se conocen tres mecanismos de acción:
En conclusión, es muy importante que el dentífrico que se utilice habitualmente contenga flúor, sin importar el tipo de floruro; sin embargo las concentraciones de flúor presentes en las cremas dentales son muy altas, razón por la cual, se debe evitar ingerirlo, porque el exceso de flúor digerido afecta los dientes que estén en formación. En los niños el cepillado dental requiere de supervisión estricta por parte de sus padres para evitar que se coman la crema dental y por lo tanto se debe dosificar al mínimo la cantidad de dentífrico suministrado, la cual debe ser aproximadamente equivalente al tamaño de una alverja; de esta manera, en caso de consumo accidental estamos previniendo al máximo el riesgo de afectar la formación de los dientes que están por salir. (B) El Dr. Eduardo Manrique Gutiérrez y el Dr. Luis Enrique Bernal son Médicos Pediatras. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Si bien la mala mordida, el apiñamiento de los dientes y el consumo exagerado de azucares son factores que favorecen las enfermedades periodentales, nada resulta tan peligroso como la falta de higiene. Un cepillado incorrecto hace que se acumule la placa bacteriana y que aparezca la caries dental. Para impedir que eso ocurra, es indispensable cepillar los dientes después de cada comida. Estos son algunos pasos a seguir:
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Los hábitos alimenticios de cada persona pueden hacer de sus dientes una verdadera colonia de esparcimiento para la caries, o por el contrario, el refugio más gélido y despedidor. El ambiente favorito de la caries, el club de vacaciones permanentes, es el esmalte dental. No obstante hay esmaltes de esmaltes: existen desde los "cinco estrellas" para la reproducción de bacterias, hasta los más sanos, impermeables y, en consecuencia, nada llamativos. Las bocas "resort" de la placa bacteriana son las que poseen un pH ácido, fruto de la presencia indefinida de carbohidratos en ellas: concretamente, las bocas de quienes no paran de picar y picar golosinas. Mientras se procesan los alimentos y permanecen en los dientes carbohidratos derivados de harinas, dulces y grasas, su pH estándar baja, y el ambiente se hace más propicio para las bacterias. Una vez se detiene la ingesta de alimentos y la persona ha cepillado sus dientes, el organismo tarda 40 minutos en estabilizar la acidez norma de la boca, si se cumple una condición: eliminar la tentación del dulcecito a media mañana, el paquete de galletas una hora más tarde y las onces alrededor de la 5 de la tarde. Es importante que las mamás se propongan crear hábitos alimenticios sanos en sus niños. Enseñarles a comer de todo, inclusive dulces y golosinas sólo tres veces al día. Esa disciplina favorecerá que el pH bucal del niño se conserve normal durante más horas y sea menos oportuno para que la placa bacteriana inicie su acción destructora. Segunda oportunidad La primera pista que deja la caries consiste en unas manchas blancas al borde de la encía. Se trata de puntos donde la pieza se vuelve permeable y a través de los cuales los minerales se van escapando poco a poco; lo bueno es que no son definitivas si se toman las medidas del caso en cuanto a higiene bucal. Reversar el proceso exige un cepillado bien hecho, con las técnicas indicadas, el empleo de seda dental y la vista periódica al odontólogo. Estos cuidados unidos a buenos hábitos nutricionales pueden transformar cualquier boca en el sitio menos propicio para el desarrollo desmedido de la placa bacteriana. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Por Dr. Eduardo Manrique Gutiérrez y el Dr. Luis Enrique Bernal Al niño le salió un diente y todos están felices... menos él, que lleva varios días incómodo, introduciéndose todo en la boca y con sus encías enrojecidas. Mamá cree que el proceso tiene que dolerle y con anticipación compra cuanta gota es posible hallar en la farmacia. Pero su intuición no resulta demasiado efectiva, y el pequeño insiste en comerse todo lo que encuentra. Pero, ¿limpiarse qué? Aunque no tengan dientes, los bebes necesitan una correcta limpieza oral para evitar que se acumulen bacterias en las encías, bacterias en las encías, bacterias que a la postre se cuelan por entre el tejido y las coronas cuando ellas comienzan a salir. Limpiar al bebé no requiere mayores instrumentos, pero si mucha paciencia. Sólo se necesita pasar un algodón mojado en suero fisiológico por las encías del niño y, eso sí, acumular la mejor voluntad para aguantar, cuando menos tres veces diarias, la rabieta que ocasiona el procedimiento. Otro factor importante, que también requiere de la paciencia de mamá, es impedir que el niño se quede dormido mientras chupa el seno materno o un tetero. Suena imposible de lograr, pero si el bebé se duerme con el último trago de leche en la boca contribuye a la aparición de la caries, específicamente la caries de la lactancia, en sus primeros dientes. Orden de salida Los dientes no nacen de un día para otro, ni desordenadamente. Tienen un tiempo de formación y un orden exacto de salida. Primero vienen los centrales inferiores, luego los centrales superiores. Les siguen los incisivos laterales; después los primarios molares; a continuación los caninos y, por fin, las últimas muelitas. Es importante que las madres tengan en cuenta esta secuencia para verificar que no falten o sobren ¡sí, sobren! piezas dentales. Además, deben cerciorarse de que el color y la forma de cada uno de los dientes sea normal. Alerta Amarilla Durante el período de aparición de todos los dientes, que termina al rededor de los tres años de edad, pueden presentarse una serie de inconvenientes o signos de alerta. Lo normal es que los dientes salgan durante el primer año de vida; sin embargo, algunos niños nacen con uno o más: los dientes supernumerarios. Son piezas frágiles, que tienden a caerse y, así mismo, conllevan el riesgo de una broncoaspiración. Otra enfermedad común son los dientes que salen unidos, bien sean dos de leche o uno de leche unido a otro supernumerario. En ambos casos es indispensable consultar con el odontopediatra, quien decidirá que debe hacerse de acuerdo con la historia particular de cada niño. Falsas alarmas Algunas madres se angustian mucho por el tiempo que se toma la salida de los dientes de sus niños. En algunos libros dice que la primera erupción se da a los seis meses; sin embargo, en Colombia ese lapso puede extenderse hasta el primer año de edad, o el año y medio. También se especula mucho acerca de la influencia negativa que tienen algunos medicamentos sobre la dentadura del bebé. Está demostrado que solamente un tipo de antibiótico, la tetraciclina, afecta la formación de los dientes. En los otros casos, no son las medicinas sino las manifestaciones mismas de la enfermedad las que fomentan los problemas. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Con la asesoría del doctor Isail Klhar, odontólogo Adscrito a Colsanitas. Embarazo Enseñe a su hijo buenos hábitos de higiene oral desde la más temprana edad. Dentífrico Hilo dental Odontólogo Biberón Golosinas A los niños no se les puede suspender los alimentos energéticos de la dieta diaria, lo que se debe hacer es crear unos hábitos alimenticios sanos, con un balance entre todos los grupos nutricionales componentes de la dieta y sobre todo buscar que los elementos cariogénicos, como las golosinas, sean tomados con las comidas evitando al máximo consumirlos indiscriminadamente. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Informe de la Gerencia Odontológica de Colsanitas El sellante es un material plástico que se adhiere a la superficie del diente rellanando los surcos y actuando de esta manera como una barrera física que impide el contacto de los alimentos y de las bacterias presentes en boca con el fondo de las fisuras. La aplicación de sellantes previene hasta en un 80% las caries d surcos y fisuras. ¿Cúando se aplican? No todos los molares requieren la colocación de sellantes; para que estén indicados, es necesario que el molar presente las siguientes condiciones:
Por último, es de gran importancia anotar, que el uso de los sellantes de fosas y fisuras es uno de los principales recursos con que cuenta un odontólogo para la prevención, especialmente cuando se hace un balance costo-beneficio ya que su aplicación es muy sencilla, su costo muy razonable y principalmente porque preserva el diente sano. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Por Nicolás Hoyos D.D.P.H. Odontopediatra adscrito a Colsanitas Causas Algunas de ellas son: que los padres hayan tenido mala experiencia odontológica en su infancia o una mala dentadura, lo cual es explicable. Con frecuencia pasaba hace 20 o 30 años cuando apenas llegaban los avances tecnológicos. Aún no se empleaba la alta velocidad en el torno dental ni se conocían los sistemas de enfriamiento para evitar el dolor. La odontología infantil u odonpediatría estaba en sus comienzos como especialidad. Muy poco interés se le concedía a la psicología del niño. Otra causa es la dificultad de algunos niños de adaptarse a nuevos ambientes. Ejemplo: un nuevo colegio. Además, es natural que el niño esté aprehensivo cuando va a recibir sensaciones desconocidas en su boca. Soluciones Hoy hay diferentes maneras de convertir esa actitud temerosa en actitud colaboradora. Algunos pasos son:
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Con la asesoría de la Doctora Marcela Díaz Yepes odontóloga y ortodoncista. Se tiene la idea de que la ortodoncia es un tratamiento estético, algo similar a una cirugía plástica de nariz, muy costosa y sólo requerida por reinas o por personas que no aceptan tener los dientes como sacados de una panteón indígena. Sin embargo, contrario a la creencia, la ortodoncia y la ortopedia maxilar están más cerca de la salud que la belleza. Los dientes torcidos no sólo se ven feos, muerden feo. Eso significa que la oclusión- o mordida- no encaja como debe hacerlo y las piezas del maxilar superior no coinciden con sus correspondientes, en el maxilar inferior. Los problemas de maloclusión se presentan tanto por mala posición de los dientes como de los maxilares y, a la larga, traen serias complicaciones. El contacto anormal entre diente y diente suele generar espacios donde se acumulan residuos de alimentos, difíciles de limpiar y que favorecen la aparición de enfermedades como la caries. La irregularidad en la posición de los dientes los expone a traumas que afectan también al hueso que los sostiene y, una vez perdido el hueso, también se pierde el diente. Así mismo puede provocar lesiones periodontales o sea, lesiones en las encías y en los tejidos que sostienen a las piezas. La otra gran afectada por la maloclusión es la articulación que permite bostezar, masticar y hablar: la Temporo mandibular, o la ATM- si quiere descrestar a su odontólogo. Esta funciona del mismo modo que otras articulaciones como la rodilla y al igual que ella, cuando recibe una fuerza anormal, se lesiona. Y en efectos, la consecuencia de una mala mordida no es otra que una lesión dolorosa acompañada por ruidos articulares. El ortopedista maxilar no es el mismo ortopedista de los pies y por supuesto, los instrumentos correctivos orales no son muletas a escala. Se utiliza un aparato en acrílico y alambre, removible, que modifica la forma como se acomodan los músculos para cambiar la forma de los maxilares. Se considera que el tratamiento de ortopedia debe ser aplicado desde los 8 o 9 años de edad e incluso un poco antes si el niño es disciplinado. Lo importante es aprovechar los años de crecimiento para poder cambiar la dirección del crecimiento maxilar y "educar" nuevamente los músculos. Cuando se trata de ser- pero también de aparentar, el asunto es con alambres: llegan los tratamientos de ortodoncia, que sí corrigen la posición de los dientes, disminuyen el riesgo de caries, y permiten adquirir una sonrisa perfecta. Utiliza los populares brakets que se basan en principios de la física para acomodar los dientes y lograr armonía entre ellos. Los tratamientos de ortodoncia son utilizados en jóvenes y adultos. Para los adolescentes incluso es una moda; podría decidirse que es casi obligatorio que a la par con la salida del acné, llegue la sonrisa metálica, los patines y los jeans. Cuando es posible trabajar primero el tratamiento ortopédico y luego el de ortodoncia, por lo general los resultados son excelentes. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- << Volver al menú Oscar Rodríguez Arango Odontólogo Universidad Nacional Esto se hace evidente si comparamos los cuerpos y los rostros de los aborígenes con los del hombre actual. Generalizando, podemos decir, en primer término, que la causa de que aparezcan los dientes torcidos, es la falta de espacio, e independientemente o en concordancia pueden resaltar otros factores indeseables, hereditarios, congénitos o adquiridos después del nacimiento, que producen relaciones defectuosas de los arcos dentales entre sí y de estos con la cara. Es resultado puede manifestarse en una falta de concordancia entre las dos mitades, derecha e izquierda de la cara o entre la porción superior e inferior, produciendo caras "torcidas", caras "largas" o "aplanadas". Estas anomalías que no sólo producen malestar físico sino social se pueden mejorar, gracias al avance de la ciencia y la tecnología, aplicadas a ramas definidas de la medicina y de la odontología como la cirugía plástica, cirugía ortognática, ortodoncia y ortopedia de los maxilares. De tal manera que no existe hoy, justificación para que una persona, joven o adulta no obtenga los beneficios de estas disciplinas. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Esos molares son cuatro: dos arriba y dos abajo y aparecen cuando aún están en la boca todos los dientes de leche. Por este motivo los papás y las personas los confunden y piensan que pertenecen al grupo de dientes deciduos o de leche. ¿Por qué se les llama "llave de la oclusión?” Porque determinan y mantienen la correlación de los maxilares, es decir la correspondencia de la mandíbula con el maxilar superior. De ahí, que al mirar la posición de dichos molares de los seis años, se puede deducir si la mandíbula o maxilar inferior va a estar el resto de la vida muy desplazada hacia adelante. Por ejemplo, quienes muestran esos molares inferiores de los seis años corridos hacia adelante con relación a los antagonistas superiores, tendrán un promandibulismo o, como se dice popularmente, serán cumbambones. Si, por el contrario, esos dos primeros molares inferiores y permanentes salen desplazados hacia atrás, con relación a los superiores, la persona tendrá el mentón o cumbamba retraída, con apariencia de pájaro. Es muy importante prevenir que esos primeros molares permanentes salgan mal. Si esto sucede hay que llevar al niño donde un ortodoncista que le corrija la mala correlación de esos molares. Los papás han de saber que el niño no debe perder dientes de leche , ni molarcitos, prematuramente puesto que eso induce a la mala relación de los dientes permanentes y a ocasionar otros defectos, aún de la cara. El niño debe ir a menúdo a revisión y al tratamiento de sus dientes deciduos donde el odontopediatra, quien le tratará las caries a tiempo; quien le quitará malos hábitos, como la succión del dedo; quien le indicará ejercicios de la lengua, para evitar movimientos indebidos en los dientes, etc... Muy importante también, es que al niño se le vigile la cronología de su erupción dentaría, ya que las demoras en la erupción traen consecuencias como las maloclusiones y hasta defectos en la apariencia facial. El desarrollo o desenvolvimiento de la dentición permanente, es la fase más importante en la vida de los dientes. Esta fase, que se conoce como erupción dentaria, se halla precedida de procesos que no siempre están al alcance preventivo del odontólogo; sin embargo, en lo preventivo, es mejor pecar de temprano que de tarde. Muy importante es vigilar la caída o "mudada" de los dientes. Las demoras en el cambio de los deciduos por lo permanentes determinan muchas veces malas posiciones de las piezas que no han erupcionado. Lo ideal es que salgan antes de los dos primeros molares permanentes, en el arco inferior; y luego, los del arco superior. Así queda establecida una buena relación de esos pilares de la oclusión. Como estas "llaves de la oclusión" aparecen en la boca cuando el niño aún no tiene buenos hábitos de limpieza, son fácilmente atacadas , y con gran frecuencia, por caries que destruyen muy rápido el esmalte y la dentina. De ahí la necesidad de aplicarles pronto el flúor, y de prevenirles las caries. Hoy en día se dispone, con la ortodoncia, de buenos medios para corregir defectos de los dientes y de los maxilares, pero también la odontología moderna dispone de conocimientos para prevenir gran parte de las alteraciones. Siempre será mejor prevenir que curar. ¡Ojo entonces! A vigilar cómo están las "llaves de la oclusión" en la boca de cada uno de sus hijos. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- En sentido general, los motivos son de tres clases: Hereditarios, congénitos o adquiridos. Causas Hereditarias Se puede heredar un maxilar pequeño, un mentón retraído lo mismo que una nariz aguileña o unas cejas muy tupidas. Es posible recibir de un progenitor el tamaño de los maxilares y del otro progenitor el tamaño de los dientes. Esta circunstancia hace que si los dientes son anchos y grandes, no coincidan con el tamaño del maxilar o viceversa; que unos dientes pequeños queden muy holgados y separados en un maxilar grande y aún en uno normal. Causas Congénitas Estas actúan durante el embarazo y afectan el crecimiento y desarrollo del niño. Algunas de ellas, lo mismo que ciertas drogas, ejercen su influencia sobre el feto. El llamado labio leporino y el paladar hendido pueden aparecer al nacimiento por una mala posición intrauterina o por interposición del cordón umbilical dentro de los huesos maxilares. En cuanto al influjo de remedios y medicamentos, estos pueden perturbar el desarrollo de la cara y de los dientes: recordemos los efectos fatales que produjo en los bebés la inolvidableTalidomida. Se sabe que algunos antibióticos, como la Estreptomicina pueden manchar el esmalte dentario de manera permanente. Conviene entonces que la madre averigüe a tiempo la compatibilidad o incompatibilidad de los remedios que le indican. Otras causas congénitas pueden sucederse y actuar al momento mismo del parto. Por ejemplo los traumas del niño durante un parto difícil o cuando el médico tiene que emplear fórceps pueden afectar el desarrollo de los maxilares o del cráneo. Causas Adquiridas Estas causas obran después del nacimiento. Son muchas, pero mencionaremos algunas de las más frecuentes: La dentadura y su engranaje, o intercuspidación, puede verse afectada por causa de un mal hábito(chupar dedo, respirar por la boca y no por la nariz, presionar los dientes con un dedo o con la lengua, dormir con la mejilla sobre una mano, morder los labios, etc.)Estos vicios ejercen fuerzas indebidas que mueven los dientes cuando apenas están saliendo y aún cuando ya se han colocado. Otro caso es cuando un diente nace torcido y desvía con su presión a su antagonista del maxilar superior. Un diente deciduo que no se cae a tiempo, obliga al que viene debajo a salir desviado por el paladar o por el lado labial. Estas causas adquiridas hay que detectarlas a tiempo y ponerles remedio oportuno. Si apenas se inicia el defecto o si ya está establecido, consultar a un ortodoncista quien conoce bien las soluciones y dispone de aparatos curativos y preventivos Más del 50% de los niños tienen los dientes torcidos. El ortodoncista dispone de medios curativos y preventivos para lograr una dentadura perfecta. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Se trata de colonias bacterianas que se alojan en cualquier parte de la superficie del diente, pero especialmente alrededor de los cuellos, es decir, donde empieza la parte visible de los dientes o corona dental. Estos grupos de bacterias forman una película pegajosa o matriz de polisacáridos, cuya acumulación y multiplicación es favorecida por la presencia de azúcar; posee también núcleos minerales que ayudan en la formación del cálculo dental. Con el tiempo se pueden formar bolsas entre los dientes y la encía. Eventualmente los dientes se pueden aflojar o caer al perder su soporte óseo. Los principales signos de la presencia de la placa dental o placa bacteriana, son el enrojecimiento y fácil sangrado de la encía; como es difícil de observarla a simple vista se hace necesario el uso de substancias colorantes para detectarla. Como la placa es la causa de una de las enfermedades orales más frecuentes después de las caries, se hace disponible establecer medidas preventivas con características definidas de acuerdo con su composición física y química y a su velocidad de formación. Sugerencias Como esa placa es una goma biológica muy adhesiva se deben suprimir los alimentos con alto contenido de azúcar, ya que estos aumentan el ritmo de constitución de la placa, especialmente cuando los azúcares se ingieren entre las comidas; se aconseja reemplazarlos por alimentos duros y fibrosos. Una buena indicación es usar sustancias reveladoras para colorear la placa y detectar acumulación de detritus alimenticios. Establecer técnicas correctas de cepillado, ya que el barrido mecánico junto con el uso de la seda dental son los medios más eficaces para eliminarla. Los enjuagues bucales aflojan los restos alimenticios pero no remueven la placa dental. El cepillado debe hacerse tres veces al día y después de cada comida para que sea efectivo y oportuno, tratando de ganarle la carrera a la colonización bacteriana, la cual se ha comprobado que empieza 24 horas después de efectuada una limpieza dental rigurosa. A pesar de existir hoy campañas publicitarias masivas y programas preventivos institucionales, el odontólogo debe ser el principal motivador de su paciente hacia todos los mecanismos de prevención de la placa y de sus consecuencias que es la enfermedad periodontal. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Aunque los dientes se hicieron para morder, abusar de esa condición puede resultar tan o más dañino que tenerlos apiñados o no cepillarlos con frecuencia. Bruxismo, apretamiento de dientes, rechinamiento dental, son todos términos usados para referirse al apretamiento para-funcional de los dientes que se produce en estados de vigilancia o de sueño. Aunque la definición habla de la actividad para-funcional (cuyo objetivo no es el de masticar) durante el sueño, se sabe que este fenómeno tiene una mayor incidencia en los hombres durante el día y en las mujeres mientras duermen. Claro que también hay personas que viven con los dientes apretados todo el tiempo. La incidencia del bruxismo según la edad varía de 5.1 por ciento a 22.1 por ciento en los adultos y de 11.6 a 15.1 por ciento en los niños. Estas cifras son importantes, ya que hacen pensar, con preocupación, en el efecto que pueda tener esta actividad en el desarrollo del sistema craneofacial en los niños que bruxan, afirma el odontólogo Camilo Durán. “A pesar de que estos son datos que se pueden encontrar en la literatura científica, una observación no controlada y personal hace pensar que estos niveles de prevalencia son mucho mayores en la población colombiana, tanto pediátrica como adulta por la sobrecarga emocional a que se ven sometidos. Bajo estos parámetros no es descabellado ni exagerado decir que la mayoría de las personas han bruxado, bruxan o bruxarán”. Un bocado difícil de tragar Son muchas las hipótesis que se han planteado acerca de la causa de esta condición. Hasta hace algunos años se creía que la mala oclusión era la única responsable de la aparición de este trastorno, pero los estudios recientes se inclinan a demostrar que no existe una causa única, sino que el bruxismo tiene un origen multifactorial. Aunque es difícil separar los diferentes factores etiológicos, los más relevantes se pueden dividir en:
En primer lugar, para nadie es un secreto que así como el estrés baja las defensas y daña el corazón, el temor, la tensión o la agresividad pueden hacer que los dientes rechinen o que el pelo se caiga. Aún no está claramente definido el mecanismo por el cual esto puede suceder, pero podría pensarse que las situaciones de tensión emocional producen una alteración de la química cerebral que incita a apretar los dientes para liberar la presión interna. Lo cierto es que es muy difícil asilar el grado de responsabilidad de un solo factor, como los nervios, la mala mordida u otras enfermedades en el desarrollo de este trastorno. Algunos expertos coinciden en afirmar que la emoción, la tensión o el afán de superación pueden predisponer al individuo para que comience a bruxar de forma habitual, moderada o leve, lo que resulta poco destructivo para la salud oral. El problema radica en diferenciar este tipo de pacientes de otro con implicaciones patológicas más graves. Otras teorías sugieren que el bruxismo es, principalmente, un desorden originado en el sistema nervioso central, que tiene muy poco que ver con condiciones orales localizadas. En estos casos la terapia debe centrarse en el suministro de medicamentos anticonvulsionantes en bajas dosis. La mala mordida Desde el punto de vista odontológico, la importancia que se le ha dado a los factores oclusales, como desencadenantes del proceso de parafunción, tiene poco soporte científico. A pesar de ello, algunos especialistas sugieren que la mala mordida es la principal responsable de la actividad para-funcional. Lo cierto es que el bruxismo, acompañado de una mala oclusión tiene efectos devastadores sobre el sistema orofacial en una persona que mantenga los dientes apretados. Es decir que la oclusión no es el factor que da lugar a dicha condición, pero sí una consideración importante cuando se trata de evaluar las consecuencias para el paciente con bruxismo. Al evaluar la magnitud de la fuerza y la duración de los episodios de apretamiento para-funcional, se encontró que la fuerza ejercida por los pacientes bruxómanos es diez veces mayor que la que se produce durante el máximo apretamiento voluntario en estado de vigilia. Los valores pueden pasar de 45 libras por pulgada cuadrada en una función normal, hasta 350 libras por pulgada cuadrada en la función anormal. Lo mismo sucede con la duración del contacto dental que pasa de 17 minutos al día en sujetos normales a dos o más horas durante las ocho horas de sueño en pacientes bruxomanos. Como se ha establecido, las fuerzas generadas en los pacientes bruxómanos son muy grandes y, por consiguiente, los efectos sobre las estructuras orales y periorales (dientes, encías, músculos y articulaciones) pueden ser fatales. Por esta razón, no es difícil explicar las repercusiones dentales en lo que hace referencia al desgaste de dientes, fracturas, pérdidas de hueso de soporte asociadas a patologías periodentales (de las encías) coexistentes o problemas de la articulación temporo-mandibular. Por la mandíbula los conoceréis El papel que desempeña el bruxismo en la aparición de los desórdenes de articulación temporo-mandibular, no tiene límites. Se sabe que la hiperactividad prolongada de los músculos elevados se correlaciona con síntomas de disfunción de la articulación temporo-mandibular. Cuando la oclusión del paciente es incómoda hay una tendencia al apretamiento. Si la oclusión produce un desplazamiento de la mandíbula, hay un incremento en el influjo del estímulo nocivo del sistema neuromuscular de las mismas articulaciones. Es más, existe una relación muy estrecha entre el número de contactos inadecuados y la presencia de desórdenes creneomandibulares. Las enfermedades de la articulación temporo-mandibular se producen cuando se altera el equilibrio funcional entre los dientes, la musculatura de la masticación y la articulación. Esto puede tener su origen en la falta de algunas piezas dentales, las malas posiciones, las prótesis dentales incorrectas, el bruxismo, al igual que los problemas emocionales como el estrés y las situaciones conflictivas. Estos últimos provocan con frecuencia espasmos en los músculos de la masticación que, a su vez, alteran el equilibrio de las estructuras orales. Cuando el problema avanza y se vuelve un hábito, los dientes se desgastan debido a la erosión que genera la fricción constante y puede llegar a reducirse la altura de la corona dentaria. Además, las piezas dentales pueden cambiar de posición y perder estabilidad. Estos trastornos se manifiestan con crujidos de las articulaciones que, generalmente, pasan inadvertidos. Luego puede aparecer una limitación en la capacidad de abrir la boca y dolor en los músculos. En los niños las malas posiciones dentarias se dan con mucha frecuencia. No hay que olvidar que de ahí al bruxismo, hay sólo un paso. Sus causas son de naturaleza diversa, como la pérdida precoz de los dientes de leche, los malos hábitos de succión, el morderse los labios y apretar la lengua. Los niños que se chupan el dedo, que se muerden las uñas o que respiran con la boca abierta, pueden tener mala mordida y comenzar a bruxar con más facilidad. Entre dientes Puede que el desgaste exagerado de los dientes sea un claro indicio de bruxomanía, pero no quiere decir que todo paciente que presente desgaste en los dientes sea un bruxómano activo. Cada individuo puede presentar con diferentes frecuencias episodios parafuncionales. Teniendo en cuenta la ambigüedad de este trastorno, es lógico suponer que el tratamiento del bruxismo no es solamente responsabilidad del odontólogo. Un síndrome que tiene varios frentes, requiere de una terapia multidisciplinaria en la cual el grupo de profesionales ayude a prevenir, evitar o a revertir las condiciones patológicas existentes. En el área de la odontología la mejor terapia es la más conservadora. Cualquier tratamiento que, siguiendo este orden de ideas, sea aplicado debe tener por objeto devolverle la función normal al paciente de la mordida. Sin embargo, es poco lo que puede hacerse para evitar o disminuir el efecto de las condiciones emocionales en la aparición de la patología. Bajo estas circunstancias el tratamiento requiere que el individuo intente, de forma consciente vencer el hábito, quizá con la ayuda de sedantes o tranquilizantes y con abstinencia de alcohol, ya que frecuentemente agrava el bruxismo. El papel del odontólogo cobra importancia en la prevención de las alteraciones colaterales que se presentan como consecuencia directa de la condición. Para ello, se pueden elaborar férulas que se coloca entre las caras oclusales superior e inferior de los dientes con el fin de prevenir el movimiento de tallado. La fisioterapia, la farmacoterapia, la bio retroalimentación, entre otras modalidades de tratamiento, también cumplen con esa función y son todas opciones viables. Lo más importante al escoger la mejor vía terapéutica a seguir es una buena evaluación de las condiciones propias de cada paciente, que sólo se puede lograr con una buena historia clínica que se complemente con los medios diagnósticos que el profesional considere adecuados para cada caso. Cualquier terapia que se escoja debe ser lo suficientemente completa para controlar o evitar que los daños se extiendan y agraven. Dado que el bruxismo es una patología tan compleja, en la cual el factor emocional juega un papel decisivo en relación con su aparición, sería conveniente pedirles a todos aquellos que hacen que la vida en Colombia sea una lucha constante por la supervivencia y en la que la paranoia hace desconfiar de todos, que permitan tener por lo menos la esperanza de que los niños vivan en un país donde todos respeten los derechos mínimos de la vida, el trabajo, la educación, la salud y el esparcimiento, concluye el odontólogo Camilo Durán. “Que bueno sería no tener que irse del país para encontrar un medio ambiente digno en el que la aparición del bruxismo sea una posibilidad remota”. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Aunque la definición habla de actividad para-funcional (cuyo objetivo no es el de masticar) durante el sueño, se ha reportado una mayor incidencia de bruxismo diurno en los hombres y nocturno en las mujeres dentro de los grupos evaluados. Existe también un grupo de pacientes cuya actividad para-funcional se desarrolla tanto de día como de noche. La incidencia del bruxismo según la edad varía de 5.1 por ciento a 22.1 por ciento en los adultos y de 11.6 a 15.1 por los niños. Estos hallazgos son importantes, ya que hacen pensar, con preocupación, en el efecto que pueda tener esta actividad en el desarrollo del sistema craneofacial en pacientes pediátricos, afirma el odontólogo Camilo Durán. “A pesar de que estos son datos que se pueden encontrar en la literatura científica, una observación no controlada y personal hace pensar que estos niveles de prevalencia son mucho mayores en la población colombiana, tanto pediátrica como adulta”. En términos generales se puede decir que la mayoría de las personas han bruxado, bruxan o bruxarán. Son muchas las hipótesis que se han planteado acerca de la causa de esta condición. Hace algunos años se señalaba la oclusión como responsable única de la aparición de la patología pero estudios recientes se inclinan más por una explicación multicausal para explicar su origen. Aunque es difícil separar los diferentes factores etiológicos para efectos de entender mejor la condición los podríamos dividir en:
Los autores que defienden la etiología psicológica emocional afirman que la tensión, el temor o la agresión pueden reflejarse en el rechinamiento de los dientes. Aún no está claramente definido el mecanismo por el cual esto puede suceder, pero podría pensarse que las situaciones de tensión emocional pueden causar una alteración de la química cerebral. Siendo ésta una condición esencialmente de etiología multicausal es muy difícil aislar el papel causativo de un solo factor en su aparición durante el desarrollo de cualquier estudio clínico con las variables controladas adecuadamente. Varios expertos coinciden en afirmar que la emoción, la tensión o el afán de superación pueden predisponer al individuo para que comience a bruxar de forma habitual y moderada o leve de características poco destructivas. El problema radica en diferenciar este tipo de pacientes de otro con implicaciones patológicas más graves. Otras teoría sugiere que el bruxismo es principalmente un desorden originado en el sistema nervioso central que tiene muy poco que ver con condiciones orales localizadas y que su terapia debe ser principalmente farmacológica mediante el uso de anticonvulsionantes en dosis subterapéuticas. La importancia que se ha dado a los factores oclusales como desencadenantes del proceso de parafunción tiene muy poco soporte científico. A pesar de esto la teoría ha sido difundida ampliamente, hasta tal punto que se ha sugerido que los factores oclusales son los principales causantes de la actividad parafuncional. Algunos estudios inducen a una desarmonía oclusal (mala mordida) y se trata de correlacionar la aparición de esta con el aumento de la actividad muscular (parafunción). Los resultados demuestran que no hay una correlación significativa entre los dos eventos. Esto no quiere decir que la parafunción acompañada de una mala oclusión no pueda tener efectos devastadores sobre el sistema oro facial en un paciente sometido a un episodio de parafunción severa. Lo que se trata de decir es que la oclusión no es el factor que da lugar a dicha condición, pero sí una consideración importante cuando se trata de evaluar las consecuencias para el paciente de la patología. En conclusión, el bruxismo es una patología multicausal, en la cual el factor emocional juega un papel muy importante en relación con su aparición, aunque no se puede explicar a ciencia cierta el mecanismo por el cual esta relación se presenta. Desde el punto de vista odontológico, es poco lo que puede hacer para evitar o disminuir el efecto de las condiciones emocionales en la aparición de la patología. Donde el papel del odontólogo cobra importancia es en la prevención de las alteraciones colaterales que se presentan como consecuencia directa de la condición. Se han evaluado la magnitud de la fuerza y la duración de los episodios de apretamiento para-funcional encontrando que la fuerza ejercida por los pacientes bruxómanos es diez veces mayor que la que se produce durante el máximo apretamiento voluntario en estado de vigilia. Los valores pueden pasar de 45 libras por pulgada cuadrada en una función normal, hasta 350 libras por pulgada cuadrada en la función anormal. Lo mismo sucede con la duración del contacto dental que pasa de 17 minutos al día en sujetos normales a dos o más horas durante las ocho horas de sueño en pacientes bruxomanos. Por esta razón, no es difícil explicar las consecuencias dentales de la condición en lo que hace referencia a desgastes de dientes, fracturas, pérdidas de hueso de soporte asociadas a patologías periodentales (de las encías) coexistentes o problemas de la articulación temporo mandibular. El desgaste dental se constituye así, en un signo clínico importante para el diagnóstico de la bruxomanía. No quiere decir esto que todo paciente que presente signos de desgaste dental sea un bruxómano activo. Cada individuo puede presentar con diferentes frecuencias episodios para funcionales. Aún cuando no se ha reportado en efecto del trauma oclusal en pacientes bruxómanos, se puede hacer un paralelo entre sus afectos en un paciente que no presenta esa condición y uno en la cual sí se presenta. Como se ha establecido plenamente las fuerzas generadas en los pacientes bruxómanos son muy grandes y, por consiguiente, los efectos deletéreos sobre las estructuras orales y periorales (dientes, encías, músculos y articulaciones) pueden ser considerables. El papel que desempeña el bruxismo en la aparición de los desórdenes de articulación temporo mandibular se ha evaluado en estudios longitudinales, pero las conclusiones son tan ambivalentes como los mismos estudios. En un estudio se evaluó el aumento de la actividad muscular en relación con la aparición de signos y síntomas de disfunción de la ATM. Los autores concluyen que la hiperactividad prolongada de los músculos elevados si se correlaciona con síntomas de disfunción de la ATM. En otra investigación se analizó el efecto de las desarmonías oclusales (mala mordida, que no se debe confundir con las prácticas no santas de los venerables padres de la patria) con signos y síntomas de disfunción de la ATM, encontrando que las relaciones de los dientes unos con otros producen un flujo constante de estímulos propioceptivos que permiten posicionar la mandíbula correctamente y, así, evitar que el trauma se constituya en guía de los movimientos de masticación y deglución. Cuando la oclusión del paciente es incómoda hay una tendencia al apretamiento. Si la oclusión produce un desplazamiento de la mandíbula hay un incremento en el influjo del estímulo nociceptivo (que detecta condiciones anormales) del sistema neuromuscular de las articulaciones mismas. Estudios doble ciegos longitudinales han encontrado a los tres años de evaluación relaciones estadísticamente significativas entre el número de contactos dentales inadecuados y la presencia de desórdenes creneomandibulares. No obstante, la evidencia que se ha relatado es necesario encaminar mayores esfuerzos investigativos para lograr aclarar el papel de cada uno de los factores causales en la aparición de la enfermedad así como las relaciones de esta con otras patología del sistema oro facial. Teniendo en cuenta la ambigüedad de la información analizada es lógico suponer que el tratamiento del bruxismo no es solamente responsabilidad del odontólogo. Un síndrome multicausal requiere de una terapia multidisciplinaria en la cual el grupo de profesionales colaboran en el tratamiento del paciente ayudando a prevenir, evitar o revertir las condiciones patológicas existentes. Desde el punto de vista odontológico la mejor terapia es la más conservadora. Cualquier tratamiento que siguiendo este orden de ideas sea aplicada debe tener por objeto devolver la función normal al paciente. La fisioterapia, la farmacoterapia, la bio retroalimentación o las placas oclusales, entre otras modalidades de tratamiento cumplen con esa función y son todas opciones viables. Lo más importante para la evaluación de la mejor vía terapéutica a seguir es una buena evaluación de las condiciones propias de cada paciente, que sólo se puede lograr con una buena historia clínica que se complemente con los medios diagnósticos que el profesional considere adecuados para cada caso. Cualquier terapia que se escoja debe ser lo suficientemente completa para controlar o evitar que los daños se extiendan y agraven. Desde el punto de vista general hay que pedirles a todos aquellos que hacen que la vida en Colombia sea una lucha constante por la supervivencia y en la que la paranoia nos hace desconfiar de todos, que nos permitan tener por lo menos la esperanza de que nuestros hijos vivan en un país donde todos respeten los derechos mínimos de la vida, el trabajo, la educación, la salud y el esparcimiento. Que bueno sería no tener que irse del país para encontrar un medio ambiente digno en el que la aparición del bruxismo sea una posibilidad remota. El rechinar de los dientes El trastorno motor más frecuente de la región oral es el bruxismo. El rechinar de los dientes que erosiona y puede llegar a reducir la altura de la corona dentaria. Esta atrición es común a medida que avanzan los años. Los dientes pueden adquirir movilidad. Aunque el paciente no sea consciente de su hábito, otras personas si pueden advertirlo. El tratamiento requiere que el individuo intente, de forma consciente vencer el hábito, quizá con la ayuda de sedantes o tranquilizantes y con abstinencia de alcohol, ya que frecuentemente agrava el bruxismo. El odontólogo puede elaborar una férula que se coloca entre las caras oclusales superior e inferior de los dientes para prevenir el movimiento de tallado. Las enfermedades de la articulación temporo mandibular se producen cuando se altera el equilibrio funcional entre los dientes, la musculatura de la masticación y la articulación. Esto puede tener su origen por la falta de algunas piezas dentales, por malas posiciones o por prótesis dentales incorrectas, al igual que los problemas emocionales como el estrés y las situaciones conflictivas. Éstos últimos provocan con frecuencia el bruxismo y espasmos en los músculos de la masticación. Estos trastornos se manifiestas con crujidos de las articulaciones, que generalmente pasan inadvertidos. Luego puede aparecer una limitación en la capacidad de abrir la boca, dolor en los músculos. Cuanto antes se consulte con el odontólogo, menos costoso será el tratamiento. En los niños las malas posiciones dentarias se dan con mucha frecuencia. Sus causas son de naturaleza diversa, como la pérdida precoz de los dientes, como la pérdida precoz de los dientes de leche a causa de la caries, hábitos de succión, morderse los labios y apretar la lengua. Los factores hereditarios también pueden llevar a irregularidades de la dentadura. Los signos que pueden indicar malas posiciones en los dientes es tener los incisivos demasiado juntos, los dientes de leche no se caigan en el período normal, la pérdida precoz de los dientes de leche por culpa de la caries. Los niños que se chupan el dedo, que se muerden las uñas o que respiran con la boca abierta, pueden tener mala mordida. La detección y el tratamiento precoz de las malas posiciones dentarias ahorran tratamientos más costosos y prolongados más adelante. Generalmente el tratamiento lo hace el odontólogo o el ortodoncista durante el cambio de dentición, que va de los 6 a 14 años, con el fin de aprovechar el crecimiento de los maxilares. Este tratamiento es especialmente urgente y necesario, si además de la mala mordida, se presentan problemas para masticar o hablar o cuando se respira todo el tiempo por la boca, lo que demuestra que los labios no pueden cerrarse correctamente. Mientras que en la mayoría de los casos a los niños se les puede tratar con aparatos extraíbles, los adultos deben llevar casi siempre aparatos fijos. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- |
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Contratos colectivos con 20 o más usuarios: 1. Radiología oral
2. Otras ayudas diagnósticas
3. Odontología preventiva:
4. Operatoria dental (Curaciones):
5. Endodoncia:
6. Cirugía oral:
7. Periodoncia:
8. Odontopediatría:
9. Ortopedia maxilar:
10. Ortodoncia
11. Rehabilitación Oral:
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Contratos individuales y colectivos con menos de 20 usuarios: 1. Radiología oral
2. Otras ayudas diagnósticas
3. Odontología preventiva:
4. Operatoria dental (Curaciones):
5. Endodoncia:
6. Cirugía oral:
7. Periodoncia:
8. Odontopediatría:
9. Ortopedia maxilar:
10. Ortodoncia
11. Rehabilitación Oral:
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